Tiempos inciertos
Actualizado el 17 de noviembre de 2008 a las 8:03 am en la sección: Opinión
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Marginal/Indicador del Puerto
Se espera que en el transcurso de los próximos 30 días se den aquí acontecimientos que cerrarán un intenso 2008 y propondrán, más abiertamente que nunca, el escenario del próximo año bajo la ominosa sombra de la crisis económica. Los previsibles sucesos tendrán gran importancia colectiva y no se duda que el contenido de los mismos dejará de revestir logros del pasado para enfocarse con preocupación en el futuro inmediato, en el porvenir de Lázaro Cárdenas, donde seguramente quedará muy clara la dependencia local de los factores externos.
En principio, es bastante probable que las grandes firmas industriales, portuarias y del transporte que operan aquí anuncien que sus inversiones serán diferidas hasta un tiempo indeterminado, como ya lo ha hecho la empresa siderúrgica ArcelorMittal México, al señalar que está decidida a seguir invirtiendo en el país, pero sin saber ahora cuando. Y no sería extraño, aunque nadie lo quisiera, que la gravedad en el sector siderúrgico la obligue a dar a conocer que finalmente detendrá temporalmente su producción, con los consecuentes efectos negativos para la economía de Lázaro Cárdenas.
Si bien Hutchison Ports Holding, la operadora de la Terminal de Contenedores en el puerto michoacano, ha realizado ya recientes inversiones para fortalecer su equipamiento, también lo es que la temporada alta en el manejo de contenedores se reducirá en la parte final del año, y no hay en el horizonte el optimismo para esperar que esta actividad repunte al iniciar el 2009 con la tendencia registrada a lo largo del presente año.
La Terminal de Desmantelamiento de Embarcaciones ya resiente los efectos de la crisis por la drástica disminución en el precio de la chatarra (el producto que obtiene del desguace de las embarcaciones), pues el precio a nivel internacional estaba en 600 dólares hace dos meses, y actualmente se ubica en 380 dólares, lo que ha obligado a la empresa EcoMar, dueña de la instalación, a no vender chatarra hasta que el precio se recupere, es decir que estará prácticamente inactiva.
La nueva Terminal de Minerales, que se encuentran iniciando su construcción, enfrenta problemas de obtención de créditos, por lo que es posible presumir que se retrasará en su programa original, según ha reconocido la Administración Portuaria Integral de Lázaro Cárdenas.
El Kansas City Southern México, por su parte, puede no invertir tan pronto como se lo había propuesto para construir una Terminal ferroviaria intermodal, debido a que el Congreso michoacano muy probablemente extenderá hasta bien entrado el 2009 la aprobación para esta inversión en la isla de La Palma, si es que no prosperan antes algunas conversaciones entre diputados y la Secretaría de Desarrollo Económico estatal previstas para esta semana.
Son estos algunos de los ejemplos más visibles de la retracción económica local, cuyo impacto en la oferta de empleo aún es impredecible, pero que ya ha mostrado su rostro con el despido, aunque se presume que temporal, de un numero indeterminado de trabajadores. El propio Sindicato Minero, tradicionalmente tan sólido, exhibe, sin aceptarlo abiertamente, una gran preocupación por la eventual suspensión de una parte del personal sindicalizado en ArcelorMittal.
Y lo que nunca se imaginó, que la administración municipal de Lázaro Cárdenas también fuese arrastrada por el entorno de crisis. Con el ánimo inicial de constituirse en el primer gobierno local que no tendría problemas financieros al término de su primer año de gestión, a duras penas alcanzará a cubrir el fuerte gasto del pago de prestaciones de fin de año, sobre todo frente a un sindicato que no perdona.
Asegura el Ayuntamiento que librará la presión financiera de fin de año, pero también expresa que entrará a un 2009 muy complicado presupuestalmente, al anticipar que dejará de percibir importantes ingresos, entre ellos el impuesto millonario que desde este año dejó de pagar ArcelorMittal al ganar un amparo federal, y prever que otros giros comerciales y aún la ciudadanía misma pueden retrasarse en el cumplimiento de sus obligaciones impositivas por efecto de la crisis, además de enfrentar el incremento en los costos de obras y el pago de una fuerte deuda pública heredada. Por si fuera poco, nadie le garantiza un incremento en las participaciones federales y estatales, ni puede confiarse en la obtención de créditos emergentes.
En una paradoja creada por la retracción económica, el gobierno municipal de Lázaro Cárdenas se encontrará en la parte final del 2008 y una buena parte del 2009 dentro de severas condiciones financieras, y al mismo tiempo en medio de lo que en teoría es una época de auge debido a los proyectos de inversión pública para la zona planteados por los gobiernos federal y estatal.
Por ello es que el próximo informe del gobierno local se observa con interés, pues se cree que no solo contendrá un balance del primer año de gestión, sino también, de manera necesaria, una exposición de lo que lo que cabe esperar para el año próximo, dicho con la objetividad que corresponde a la institución responsable de la conducción política y vida pública municipal, como es oportuno hacerlo en tiempos de crisis.
En el marco del cierre de año, el puerto recibirá una numerosa visita de empresarios norteamericanos, que se diferenciará de otras recientes por el trascendido de que tiene el interés de convocar aquí tanto a la prensa nacional como internacional con la intención, seguramente, de hacer anuncios trascendentes. Puede ser que éstos contribuyan a atenuar el difícil panorama que se le presenta actualmente a Lázaro Cárdenas, pero aún a costa de las favorables expectativas que tales noticias puedan generar, habrá que considerarlas dentro de la medida del tiempo que impone la retracción económica, es decir no tan inmediatas de consolidarse como es lo deseable, a menos que exista una verdadera sorpresa de por medio.
En síntesis, se vive una grave crisis financiera que, en el mejor de los casos, durará algunos meses más y de la cual no está exento Lázaro Cárdenas, a quien le toca una buena dosis de la misma en función de que la mayoría de las fuertes empresas que convergen aquí guarda una estrecha relación con la economía y el comercio global. En otras palabras, el cluster productivo local es un potente motor del desarrollo cuando el mercado va sobre rieles, pero también opera a la inversa cuando el debilitamiento de la economía mundial frena prácticamente toda actividad.
Es un hecho también que por esta misma razón Lázaro Cárdenas guarda un estatus estratégico que le permitirá la continuidad de un flujo de inversión pública de los gobiernos federal y estatal, que sostendrá solo parte de la actividad económica. ¿Cuánta? Nadie lo sabe aún, por lo que depositar toda la confianza en ello no resulta aconsejable.
Por lo pronto, la ventaja es que esta Navidad puede ser más auténtica si las carencias empujan a un alejamiento del mundanal ruido, aunque sea temporal, y a la incursión dentro de una atmósfera de mayor reflexión, digamos un conveniente remanso.




