Grave problema afrontan plazas comerciales de Morelia
Actualizado el • 31 de Marzo de 2008 a las 2:03 pm en la sección: DestacamosMorelia, Mich., 31 de marzo (Juan Ramos Chávez/IdeaPolitica.com).- De los mil 800 locales que conforman las más de cuatro plazas comerciales de Morelia, sólo trabajan de manera formal y cotidianamente alrededor de 300.
Plaza Capuchinas y San Francisco son las que más recienten el problema, pues están ubicadas en el Centro Histórico y carecen de una real difusión.
Ante dicha situación, sus patrocinadores se han vuelto tianguistas ambulantes, sin lograr los beneficios que anuncian de miles de millones de pesos las autoridades tanto locales como estatales.
Los exambulantes reubicados del centro se lamentan porque ahora, dicen, se encuentran huerfanos de apoyo, y mejor algunos mejor se van “pal norte” y otros mejor se dedican a lavar coches o bolear zapatos.
Algunos dicen que esa alternativa porque en las plazas comerciales “ni pá las tortillas” sacamos.
En últimas fechas la que también resiente este problema es la Plaza San Juan. Poco a poco los oferentes se desilusionan por la carencia de ventas y dejan solos algunos locales, sobretodo de la segunda planta.
Del mencionado fideicomiso que se tiene o se tuvo, ya nadie dice nada, y aún cuando se aplicaron más de 4 millones para reactivar las plazas, no se ha visto nada efectivo, al grado que solo 300 de 1800 son los que se ocupan.
Los comerciantes hacen un llamado a Fausto Vallejo Figueroa, actual edil de Morelia, para que tome conciencia de que “nos estamos muriendo de hambre”, dicen los comerciantes, que alguna vez fueron lidereados por Martín Vega, de la organización Antorcha Campesina y otros dirigentes.
Los titulares municipal y estatal de Turismo, Roberto Monroy y Genovevo Figueroa, respectivamente, aseguran que hay millones y millones por la derrama de los turistas, pero “nunca los vemos”, comentan.
La Plaza, que se encuentra en la calle Allende, a unas cuadras del Placio Municipal de Morelia, está prácticamente en las mismas condiciones: no hay gente ni ventas; por lo tanto, no podemos estar todo el día ahí sentados, comenta doña Teresita.
En tanto, la Plaza Manantiales es otro de los problemas, donde incluso jóvenes adictos a las drogas, la ocupan como lugar para drogarse. La gente hasta miedo tiene de transitar por el lugar, porque no hay un programa de seguridad ni mucho menos para vender nuestros productos, abundan.
De Enrique Villicaña ya no supimos nada, pues fue de los últimos que eran responsables del Fideicomiso, y ahora queremos que cambien las cosas, para que no tengamos que “cerrar” nuestros locales, insisten tras exigir la aplicación de recursos en la promoción de eventos y campañas en radio y televisión, así como en los medios impresos para salir de este desesperante problema.



